El sueño de Dios

 

 

Con el año nuevo también florece la esperanza, ilusiones y sueños, los ideales de progreso y cambio. Están muy presente en nuestros pensamientos, deseamos lo mejor para la familia, los amigos, hermanos en Cristo y conocidos. Aspiramos a una espiritualidad de estatura, a ser prosperados con salud perfecta, paz, regocijo, en la actividad laboral y la vida económica. El Espíritu Santo nos ha enseñado que la obediencia puntual y la dependencia de Dios siguiendo el ejemplo de Jesús, nos llevará a la experiencia del salmista Davis, quien proclama: deléitate así mismo en Jehová, y é te concederá las peticiones de tu corazón. (Sal. 37:4). El Dios de Abraham y Padre del Señor Jesucristo, es Dios de pactos y cumplirá cada una de sus promesas porque fiel es el que prometió.

 

De lo que debemos cuidarnos es de tratar con Dios conforme a su palabra porque con Dios hay que saber tratar, un buen ejemplo lo tenemos de José que comenzó soñando (Gn. 37:5-9), pero no interpretaba ni siquiera sus propios sueños, luego en la cárcel de Egipto comenzó a interpretar los sueños de otros (Gn. 40:6-23),  y mas adelante interpreta el sueño del Rey (Gn. 41:1-36), y es cuando sus propios sueños se hacen realidad cuando es nombrado por el Rey primer ministro de todo Egipto, Dios cambió el rumbo de la vida de José de manera radical de presidiario al primer funcionario de Egipto. Todo cambio cuando José interpretó el sueño del Rey, entonces sus propios sueños pasaron a ser realidad delante de sus ojos.

 

Dios también tiene sus sueño, que sus reino sea establecido con Jesucristo como Rey. Si algún hombre comprende ese sueño de Dios y lo interpreta en su vida quebrantando su corazón delante de él, rindiendo su tiempo, talentos, capacidades, y gracia en pro de ese gran propósito; entonces los sueños personales, familiares y profesionales Dios lo hará realidad. Significa que nuestros sueños están llamados a una intimidad con el sueño de Dios, para que nuestros sueños florezcan, primero,  debemos interpretar el sueño de Dios.

 

Todo el universo esta sujeto a la voluntad de Dios y le obedece, solo en la tierra hay resistencia a señorío implementado por dos criaturas rebeldes, Satanás, el derrotado ángel caído y el hombre pecador. El Padre envió a su hijo eterno para levantar  al hombre caído y restaurado a la comunión con él, a fin de establecer su Reino, dominio y soberanía sobre los que obedecen su voluntad con Jesucristo como Rey.

 

El rey del Reino nos ha encargado un mensaje para ser proclamados entre los hombres  que viven de forma equivocada en este mundo para que sean salvos por la fe que es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Ro. 10:17).

 

Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría. agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la perdición. (Cor. 1:21). Dios se ha valido de los sentidos del habla y el oído para comunicar el mensaje de salvación a través de la iglesia, el pueblo de su pacto en Cristo Jesús, y otorga la salvación por la predicación del evangelio que para Pablo es una locura, que un breve mensaje implique la eternidad en su presencia . razonando es una locura pero es el modo de Dios, el parecer de Dios, su plan incambiable. Todo el que cree en Jesucristo tiene vida eterna (Jn. 6:47).

 

CUMPLIAR CON GRAN COMISION:

Jesús comenzó su ministerio predicando. El tiempo se ha cumplido, y el Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio (Marc. 1:15). Luego dijo a sus discípulos: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, habitándolas  en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándoles que todas las cosas que os ha mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos las días hasta el fin del mundo. (Mt. 28:18-20).

 

En el evangelio según San Marcos Jesús les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado. (Mcos. 16:15-16). La misión es de Dios pero la comisión es de la iglesia militante, significa que Dios ha compartido con la iglesia su misión de restaurar al hombre caído mediante el Señor Jesucristo, el hombre Salvación, el hombre Reino de Dios.

 

El apóstol Pablo expresa su compromiso con la gran comisión: pues anuncio el evangelio, no tengo por que gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y hay de mí si no anunciare el evangelio. (Cor. 9:16). Si el sueño de Dios comprende la instauración de su reino con Jesucristo como Rey significa que la iglesia debe seguir constituyéndose en servidora y facilitadora de ese soberano propósito, mediante la predicación del evangelio en las calles, las plazas, hospitales, cárceles, supermercados, fabricas, transportes públicos, en fin en el trabajo de campo. También producir un impacto mediático en televisión, radio e Internet.

 

El Reino de Dios siempre se refiere a su señorío, poder, gobierno, soberanía, realeza, y autoridad, tanto universal como personal. (Sal. 145:11 y 13). Jesús dijo en el Padre Nuestro “venga tu Reino” (Mt. 6:10). Cuando hombres y ,mujeres aceptan a Cristo como salvador personal el Reino de Dios esta viniendo a los corazones de los hombres, hecho que constituye la complacencia del corazón de Dios que no quiere que ninguno perezca, siempre que todos procedan al arrepentimiento (2P. 3:9), y se sometan al Señorío y autoridad de Jesucristo.

 

Jesús dijo: y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado (Jn. 17:3). Los cristianos hemos vivido ese conocimiento y sentimos gozo y paz en nuestros corazones, pero los pecadores no lo saben, tenemos que salir de los templos a comunicárselo.

 

Jesús vino a este mundo con un mensaje del Padre invitándonos a su casa eternamente, pero no nos recibe en pecado, primero debemos ser limpios con la Sangre Purísima de Cristo, el Cordero de la expiación eterna.  En fin de cuenta, Dios no esta enojado con los pecadores solo quiere establecer una relación de amor a través de Jesucristo, quien siendo Rey murió como esclavo para darnos la esperanza de vida eterna.

 

La eternidad en el lago de fuego alejados del amor de Dios debe ser terrible y de tristeza infinita, invaluable para la mente humana, de tal trascendencia que Dios  entregó a su propio hijo, el Príncipe del Reino para evitarnos ese tenebroso e indescriptible destino eterno.

 

Es mas fácil salvarse que perderse, porque para perderse hay que pasar toda la vida diciendo que no recibimos a Cristo, pero en cualquier momento decir sí, lo acepto, es suficiente. Todos vamos hacia la eternidad y necesitamos un salvador, de ahí el interés de Dios de que Jesucristo sea predicado  a tiempo y fuera de tiempo (1 Tim.), para que centenares de millones sigan siendo salvos, porque el no quiere el cielo vacío.

 

No quiere las moradas de la nueva Jerusalén vacías, sino llenas de creyentes triunfantes en Cristo Jesús. A la luz de la palabra hay reproche para los santos en silencio, el apóstol de los gentiles proclama, creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos. (2 Cor. 4:13).

 

INTERPRETANDO EL SUEÑO DEL REY

El sueño del Rey es establecer su Reino en la tierra con Jesucristo como Rey, destruir el reino débil, efímero y mentiroso de Satanás e implantar su señorío, autoridad y soberanía. La iglesia ha sido comisionada para la proclamación de la buenas noticias de salvación , a fin de que por la locura de la predicación los llamados entren a la esfera del Reino, la iglesia no traerá el Reino por la predicación, el Rey lo establecerá por la ejecución del propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor. (Efes. 3:11).

 

La interpretación del sueño del rey es posible por revelación del Espíritu Santo en el texto sagrado, iluminación que nos conducirá a la realización de nuestros sueños espirituales, personales, familiares y profesionales. Jesús dijo: mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas (Mt. 6:33). Lo primero de la espiritualidad de este impresito es el Reino de Dios, sus leyes y principios luego continua nuestros sueños y expectativas que solo se realizan si interpretamos el sueño del Rey, poniéndonos a su servicio como sucedió con José y Faraón (Gn. 41:1-57). Iglesia de Jesucristo, respondamos con determinación a este noble desafío. Dios te bendiga.

 

IGLESIA JESUCRISTO FUENTE DE AMOR

Pastor Luis Alberto Reyes

jfacentral@gmail.com

809.620.1360

 

 

 

Posted on July 1, 2013, in Artículos. Bookmark the permalink. Leave a comment.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: